Consejos de seguridad para navegar con neblina en el mar

Durante las travesías oceánicas, evitar la neblina en el mar, es un hecho el cual para muchos viajeros no siempre llega a ser posible. Hecho, el cual a pesar del advenimiento del claro soporte tecnológico, la perdida misma del campo de visibilidad  ha preocupado a los marineros y aventureros del océano, aun desde la más remota antigüedad.

En base a la experiencia de múltiples navegantes, ahora es posible contar con un arsenal de estrategias que pueden utilizarse para evitar perder el control en este tipo de momentos. Las mismas pueden dividirse en tanto mecánicas como preventivas. Según el ámbito en el que se utilicen. Nunca estará de más el hecho de contar con una nutrida tripulación, un veraz conocimiento de nuestro barco y un excelente apoyo por parte de las cartas de navegación.

Principales medidas técnicas para evitar la neblina en el mar: Uso de herramientas, modalidades de protección, socorro y ayuda inmediata.

En primer lugar y dada nuestra localización respecto a la costa. Es imprescindible recordar que nuestro barco, no es el único afectado por el fenómeno. Otras embarcaciones a nuestra periferia se encuentran igualmente bloqueadas, lo que aumenta el riesgo de colisión. Disminuir la velocidad es la solución más adecuada para el problema. Lo que ayuda a tomar mejores decisiones en cuanto a la trayectoria a emplear.

Otras medidas para navegar con neblina en el mar, incluyen el uso de señales acústicas y lumínicas para advertir otros posibles navegantes de nuestro paso. Aun en las neblinas más densas existen ciertos puntos de claridad que pueden ser totalmente útiles para fomentar la orientación. Es necesario verificar si nuestro fenómeno es en realidad, un banco de niebla. Mantener como prioridad un registro informativo de la latitud y longitud del barco, además de seguir fielmente las normativas de visibilidad restringida de la Regla -19 del RIPA.

Apuntes Finales: Otros importantes aspectos lógicos para evitar la navegación con niebla.

En tierra, y de forma previa a todo viaje al mar. Siempre es posible emplear estrategias para evitar este tipo de situaciones atmosféricas de gran peligrosidad. Una de las más importantes medidas de estas, subyacen en la utilización de pronósticos del tiempo de aquellas áreas en las que se pretende realizar las travesías los diversos tipos de neblina en el mar mediterráneo, ocurren entre los meses de febrero y marzo. Época tras la cual, importantes masas de aire caliente fluyen al atlántico y tras encontrarse con un drástico descenso calórico oceánico. Fomentan de forma consecuente un continuo y pronunciado fenómeno de condensación.

Imagen cortesía de Nico Caponetto (Todos los barcos.es) todos los derechos reservados.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *