Consejos para el mantenimiento de embarcaciones mediante el uso de agua a presión

El mantenimiento de embarcaciones durante las últimas décadas ha sido un proceso cada vez más exigente en lo que respecta al ahorro de recursos y en la prolongación del periodo de vida útil de cada navío. Resulta explicable el hecho del porque ahora toda una nueva generación de equipos hidroneumáticos han desplazado a los métodos tradicionales .

Equipados con una sofisticada tecnología, la presión que estos artefactos permiten imponer sobrepasa las 100 atmosferas en total. Ello puede eliminar capas de algas, moluscos y demás desechos que sobre el casco se puedan acumular. Dicha presión, si bien favorable debe ser aplicada siempre de acuerdo con determinadas medidas de precaución a fin de evitar el definitivo deterioro del material.

El mantenimiento de embarcaciones mediante el agua a presión: ¿Cuáles normativas de seguridad deben seguirse?

La mayoría de los equipos de agua a presión, presentan variaciones de intensidad programables entre las 110 y 140 atmosferas. Se utiliza para elllo una potencia entre  unos 1400 y 1500 vatios. La boquilla programable será la responsable de  proyectar el volumen de agua con fuerza  otorgandole formas  diversas. El mantenimiento de embarcaciones, deberá ser ejecutado apenas el barco haya sido puesto en inactividad.

El proceso de limpieza debe realizarse por sectores en banda, siguiendo siempre una disposición horizontal. Solamente debiendo hacerse énfasis sobre las secciones que presenten una alta acumulación de residuos. Debido a que las coberturas externas pueden ser degradadas, resulta recomendable dejar una separación de 20 centímetros entre la boquilla y la zona de impacto. Complementando con el uso de una pequeña espátula para evitar problemas mayores.

Secciones del casco de la embarcación para las que el agua a presión resulta desaconsejada.

Dentro del proceso existen ciertos elementos para los cuales el uso de los dispositivos de agua a presión puede constituir un riesgo y una amenaza. Uno de ellos es el autofouling habitual, el cual desprende compuestos químicos poco favorables para la epidermis. En zonas como la cubierta del barco, los puentes de gelcoal destacan por su estabilidad. Las coberturas de teca resultan ser endebles por lo que  se les incluye en las listas de secciones inapropiadas para el agua a presión.

Al desprenderse, el nervio sintético interno puede quedar desprovisto, dejando el sistema en grata vulnerabilidad debido a su ligero grosor. Sobre la cubierta, puntos como las junturas de goma, pasacascos, e uniones de ventanas representan otros puntos endebles del proceso. Respecto a la limpieza de los cordajes, los expertos de mantenimiento de embarcaciones recomiendan  la aplicación de jabón neutro.

Imagen Cortesía de Dirección Nacional de Espacios Acuáticos (Dirnea.org) todos los derechos reservados.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *